Revisión de estudios

La importancia de tener en cuenta a los omega 6 en la evaluación de los efectos de los omega 3 en el infarto de miocardio

  • 09/28/2018

Experimentalmente, los ácidos grasos poliinsaturados (AGPI) omega-3 han demostrado tener efectos cardiovasculares beneficiosos, entre ellos, el de reducir el tamaño del infarto de miocardio. Sin embargo, resultados de recientes estudios clínicos sugieren que el papel de los AGPI omega-3 en la salud cardiovascular es menor. La dicotomía entre los estudios experimentales y la investigación clínica en cuanto a los efectos beneficiosos de los AGPI omega-3 en el infarto de miocardio llevó a un equipo de investigadores canadienses a intentar identificar los diferentes parámetros que podrían causar dicha dicotomía. A partir de lo observado en su laboratorio, los autores plantean la hipótesis de que la presencia de AGPI omega-6 podría explicar parte de las diferencias obtenidas en los estudios.

En diferentes estudios con experimentación animal, la suplementación con aceite de pescado (EPA y DHA), EPA o DHA: ha reducido significativamente el tamaño del infarto en ratones, conejos y cerdos (en este caso, infusión en el pericardio) en relación a los controles; y protege frente a la isquemia y reperfusión en corazones de ratón aislados. Otros estudios ponen en relieve que para que estos efectos tengan lugar, la ratio omega-3:omega-6 debe ser mayor de 1:5. También se ha observado que la inyección de resolvina E1 o D1 en modelos de isquemia de miocardio con ratones y cerdos reduce significativamente el tamaño del infarto. Todos estos datos indican que los AGPI omega-3 y sus metabolitos pueden proteger al miocardio de la lesión isquémica.

Respecto a los estudios clínicos, los autores opinan que es difícil determinar con base en ellos si los AGPI omega-3 tienen efectos positivos sobre la salud cardiovascular (incrementar el consumo de pescado probablemente disminuye el de carne, muchos de los individuos estudiados están medicados con estatinas, hay microconstituyentes del pescado y del aceite de pescado que pueden ser beneficiosos para la salud cardiovascular, etc.). Globalmente, los efectos positivos de los AGPI omega-3 se ponen en discusión.

El rol de los AGPI omega-6 en la salud cardiovascular es controvertido. Algunos estudios vinculan el ácido linoleico con menor riesgo cardiovascular, otros concluyen que el ácido araquidónico (AA) y algunos de sus metabolitos tienen propiedades proinflamatorias y proagregantes, otros argumentan que la competencia entre omega-6 y omega-3 en la misma vía metabólica puede reducir los efectos beneficiosos de los omega-3. Algunos de los metabolitos del AA (como la prostaciclina y la lipoxina A) tienen propiedades antiinflamatorias y antitrombóticas, pero se ignora si estos efectos pesan más que los de otros metabolitos del AA en el contexto de un infarto de miocardio.

En definitiva, en la evaluación de los efectos de los AGPI omega-3 en el infarto de miocardio se deberían tener en cuenta el consumo/las concentraciones de AGPI omega-6.

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