Revisión de estudios

Los omega-3 podrían ayudar a reducir los síntomas de ansiedad

  • 11/22/2018

La ansiedad es el síntoma psiquiátrico experimentado más frecuentemente, a menudo se asocia a trastornos depresivos y se relaciona con un incremento en el riesgo de mortalidad por todas las causas. Las opciones terapéuticas incluyen los tratamientos psicológicos y los farmacológicos. Los individuos con trastornos de ansiedad suelen ser reticentes a empezar tratamientos psicológicos que pueden ser costosos en términos de tiempo y económicos, así como a preocuparse por los posibles efectos secundarios de los fármacos (p. ej., sedación o dependencia).

Para evaluar la eficacia de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI ω-3) en la ansiedad se llevó a cabo un metaanálisis de lo publicado (PubMed, Embase, ProQuest, ScienceDirect, Cochrane Library, ClinicalKey, Web of Science y ClinicalTrials.gov) hasta marzo de 2018 en el cual se analizó la asociación  de síntomas de ansiedad con tratamiento con AGPI ω-3 en comparación con controles en diversas poblaciones. Se compararon en total 1.203 participantes con tratamiento de AGPI ω-3 (media de edad: 43,7 años; 55% de mujeres; dosis media de AGPI ω-3: 1.605,7 mg/d) y 1.037 participantes sin tratamiento de AGPI ω-3 (media de edad: 40,6 años; 55% de mujeres), participantes en 19 ensayos clínicos de 11 países diferentes.

Los resultados mostraron que el tratamiento con AGPI ω-3 se asociaba con una reducción significativa en los síntomas clínicos de ansiedad; en el análisis por subgrupos, esta disminución fue significativamente mayor en los subgrupos con diagnósticos clínicos específicos; y el efecto ansiolítico del tratamiento con AGPI ω-3  fue significativamente mayor que el de los controles solo en los subgrupos que recibieron dosis de al menos 2.000 mg/d.

Estos resultados son consistentes con recientes hallazgos que indican que la ansiedad somática está asociada con déficits de AGPI ω-3. Las membranas celulares del cerebro contienen una alta proporción de AGPI ω-3 y sus derivados, y la mayoría de los estudios en animales y humanos indican que una carencia de AGPI ω-3 podría inducir varios trastornos conductuales y neuropsiquiátricos, incluida la ansiedad. La evidencia muestra que los AGPI ω-3 interfieren y posiblemente controlan diversos procesos neurobiológicos, como sistemas de neurotransmisores, neuroplasticidad e inflamación, la cual se postula como mecanismo subyacente de la ansiedad y la depresión.

Esta revisión sistemática y metaanálisis proporciona la primera evidencia metaanalítica de que los AGPI ω-3 podrían ayudar a reducir los síntomas de ansiedad, no solo por un potencial efecto placebo.

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