Revisión de estudios

Prurito asociado a enfermedad renal crónica

  • 06/16/2017

El prurito asociado a la enfermedad renal crónica es uno de los problemas más frecuentes y molestos de los pacientes con enfermedad renal avanzada o en estadio terminal; afecta al 15%-49% de los pacientes pre-diálisis y al 50%-90% de aquellos en diálisis (peritoneal o hemodiálisis). Su intensidad varía: parece ser cíclica en algunos pacientes, es peor en general durante la noche y en el 25% de los pacientes aumenta durante o inmediatamente después de la diálisis. El prurito urémico tiene un impacto considerable sobre la calidad de vida, puesto que causa ansiedad, depresión y trastornos del sueño (que, a su vez, se asocian con fatiga y bajo rendimiento diurno, y puede afectar a la capacidad física y mental). Sus tratamientos farmacológicos (a los cuales es a menudo resistente) incluyen: corticosteroides tópicos, crema de capsaicina, pomada de tracrolimus, antihistamínicos, gabapentina, naltexona y otros. Entre las medidas no farmacológicas se hallan la diálisis regular, la terapia con luz ultravioleta B, la acupuntura y las medidas dietéticas.

Una revisión de todos los estudios publicado es inglés sobre la eficacia de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en el prurito urémico revela los resultados de tres ensayos aleatorizados controlados (con ácidos grasos omega-6, ácidos grasos omega-9 y placebo) en los cuales los pacientes que recibieron ácidos grasos omega-3 experimentaron una mejora significativa en el prurito. Considerando los efectos beneficiosos de los omega-3 en la enfermedad renal avanzada y su insignificante perfil de riesgo, podrían administrarse a los pacientes con prurito asociado a enfermedad renal crónica.

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