Beneficios del omega-3: Omega-3 para el dolor

Beneficios del omega-3 en dolor

Omega-3 y dolor postquirúrgico, neuropático e inflamatorio

Las resolvinas (derivadas del omega-3 EPA y el DHA) pueden reducir el dolor inflamatorio y el que se experimenta después de una cirugía (1). Los productos derivados de la oxidación de los ácidos grasos poliinsaturados son algunos de los mediadores lipídicos con propiedades analgésicas que actúan en diferentes etapas de la inflamación en respuesta a la lesión tisular. Asimismo,  pueden formar parte del mecanismo periférico que regula el acceso de la información nociceptiva a la médula espinal y el cerebro (2). Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 atenúan directamente los procesos neuronales y gliales subyacentes al dolor neuropático e inflamatorio (3). La complementación con omega-3 resulta beneficiosa en el tratamiento de pacientes con dolor neuropático (radiculopatía cervical, síndrome de la salida superior torácica, fibromialgia, síndrome del túnel carpiano, quemaduras, etc.) (4). Tanto la investigación básica como los estudios clínicos han mostrado que el consumo dietético de ácidos grasos omega-3 produce una reducción del dolor asociado con la artritis reumatoide, dismenorrea primaria y enfermedad inflamatoria intestinal (5-7), hasta el punto de permitir una reducción de la dosis de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) en algunas de estas enfermedades (8).

Omega-3 y dolor crónico

Tanto por sus acciones directas sobre la estructura cerebral como por sus propiedades antiinflamatorias, la complementación con omega-3 puede ser una estrategia beneficiosa para mejorar el dolor y los síntomas ansiosos y depresivos en los pacientes con dolor crónico (9). Una intervención dietética que implique un incremento del consumo de omega-3 y una reducción del de omega-6 reduce el dolor de cabeza y mejora la calidad de vida de las personas que lo sufren (10-12).

Resulta muy prometedor en lo que respecta al tratamiento del dolor crónico, aunque en este apartado hemos obviado los estudios con modelo animal, el hecho de que la coadministración de ácidos grasos omega-3 y morfina tiene consecuencias antinociceptivas aditivas y atenúa el desarrollo de tolerabilidad. Además, la actividad analgésica se consigue con dosis subterapéuticas de morfina. Esto indica que el empleo de omega-3 de forma conjunta al de opiáceos podría contribuir a la reducción de los efectos secundarios adversos de estos últimos (13).

Omega-3 y dolor discogénico no quirúrgico

En el dolor discogénico (tanto de cervicales como lumbar) no quirúrgico, la reducción del dolor obtenida con ácidos grasos omega-3 en estudios controlados resulta equivalente a la obtenida con AINE (14) y, a dosis superiores a 2,7 g/día durante al menos tres meses, reduce el de AINE en los pacientes con artritis reumatoide (15).

Omega-3 y dolor muscular

Los ácidos grasos omega-3, junto a otros nutrientes, favorecen un aumento de la distancia que pueden recorrer sin dolor los pacientes con enfermedad vascular periférica y claudicación intermitente (16).

La complementación con omega-3 puede constituir una alternativa eficaz y segura a los fármacos antiinflamatorios tradicionales. Esto es particularmente importante en los tratamientos de larga duración y también para los deportistas, que a menudo necesitan un tratamiento para sus lesiones (17). Además, el consumo de omega-3 puede ser eficaz para aliviar el dolor muscular que aparece tras la realización de ejercicio excéntrico (18).

  

Bibliografía

1 Ji RR, Xu ZZ, Strichartz G, Serhan CN. Emerging roles of resolvins in the resolution of inflammation and pain. Trends Neurosci. 2011 Nov;34(11):599-609. // 2 Piomelli D, Hohmann AG, Seybold V et al. A lipid gate for the peripheral control of pain. J Neurosci. 2014 Nov 12;34(46):15184-91. doi: 10.1523/JNEUROSCI.3475-14.2014. // 3 Shapiro H. Could n-3 polyunsaturated fatty acids reduce pathological pain by direct actions on the nervous system? Prostaglandins Leukot Essent Fatty Acids. 2003 Mar;68(3):219-224. Review. // 4 Ko GD, Nowacki NB, Arseneau L et al. Clin J Pain. 2010 Feb;26(2):168-72. doi: 10.1097/AJP.0b013e3181bb8533 // 5 Tokuyama S, Nakamoto K. Unsaturated fatty acids and pain. Biol Pharm Bull. 2011;34(8):1174-1178. // 6 Deutch B. Menstrual pain in Danish women correlated with low n-3 polyunsaturated fatty acid intake. Eur J Clin Nutr. 1995 Jul;49(7):508-516. // 7 Goldberg RJ, Katz J. A meta-analysis of the analgesic effects of Omega-3 polyunsaturated fatty acid supplementation for inflammatory joint pain. Pain. 2007 May;129(1-2):210-223. //8 Rahbar N, Asgharzadeh N, Ghorbani R. Effect of Omega-3 fatty acids on intensity of primary dysmenorrhea. Int J Gynaecol Obstet. 2012;117(1):45-47. // 9 Matheus Lopes , Cortes; Martha Moreira Cavalcante, Castro; Rosangela Passos de, Jesus et al. Uso de terapêutica com ácidos graxos ômega-3 em pacientes com dor crônica e sintomas ansiosos e depressivos / Therapy with Omega-3 fatty acids for patients with chronic pain and anxious and depressive symptoms. Rev dor; 14(1); 48-51; 2013-03. // 10 Ramsden CE, Mann JD, Faurot KR et al. Low Omega-6 vs. low Omega-6 plus high Omega-3 dietary intervention for chronic daily headache: protocol for a randomized clinical trial. Trials. 2011 Apr 15;12:97. doi: 10.1186/1745-6215-12-97. // 11 Ramsden CE, Faurot KR, Zamora D et al. Targeted alteration of dietary n-3 and n-6 fatty acids for the treatment of chronic headaches: A randomized trial. Pain. 2013 Jul 22. pii: S0304-3959(13)00396-5. // 12 Ramsden CE, Faurot KR, Zamora D et al. Targeted alterations in dietary n-3 and n-6 fatty acids improve life functioning and reduce psychological distress among patients with chronic headache: a secondary analysis of a randomized trial. Pain. 2015 Apr;156(4):587-596. // 13 Escudero GE, Romañuk CB, Toledo ME et al. Analgesia enhancement and prevention of  tolerance to morphine: beneficial effects of combined therapy with Omega-3 fatty acids. J Pharm Pharmacol. 2015 May 25. doi: 10.1111/jphp.12416. [Epub ahead of print] // 14 Maroon JC, Bost JW. Omega-3 fatty acids (fish oil) as an anti-inflammatory: an alternative to nonsteroidal anti-inflammatory drugs for discogenic pain. Surg Neurol. 2006 Apr;65(4):326-331. // 15 Lee YH, Bae SC, Song GG. Omega-3 polyunsaturated fatty acids and the treatment of rheumatoid arthritis: a meta-analysis. Arch Med Res. 2012 Jul;43(5):356-362. doi: 10.1016/j.arcmed.2012.06.011. Epub 2012 Jul 24. // 16 Carrero JJ, López-Huertas E, Salmerón LM et al. Daily supplementation with (n-3) PUFAs, oleic acid, folic acid, and vitamins B-6 and E increases pain-free walking distance and improves risk factors in men with peripheral vascular disease. J Nutr. 2005 Jun;135(6):1393-1399. // 17 Maroon JC, Bost JW, Borden MK et al. Natural antiinflammatory agents for pain relief in athletes. Neurosurg Focus. 2006 Oct 15;21(4):E11. // 18 Tartibian B, Maleki BH, Abbasi A. The effects of ingestion of Omega-3 fatty acids on perceived pain and external symptoms of delayed onset muscle soreness in untrained men. Clin J Sport Med. 2009 Mar;19(2):115-119.