Blog

Nutrición y nutracéuticos en la terapia del dolor

  • expertomega3
  • 03/20/2017

El rol de la nutrición en el desarrollo y el tratamiento del dolor está recibiendo una atención especial en el campo de la terapia del dolor. Actualmente se considera que las personas con dolor crónico deberían recibir asesoramiento nutricional desde el inicio de su tratamiento, de forma individualizada, con el objetivo de mejorar su calidad de vida.

Además de la gravedad de la condición subyacente, la variabilidad interindividual en el dolor crónico depende de muchos factores, incluyendo el contexto sociocultural, factores genéticos, factores psicológicos y patofisiología, que pueden ser modulados alterando los hábitos nutricionales. En el primer encuentro sobre terapia del dolor y estilo de vida (celebrado en abril de 2016 en Roma), el interés se centró en la asociación entre nutrición y nutracéuticos con el desarrollo y percepción del dolor, la nutrición apropiada para los pacientes con cáncer, el papel de la obesidad en la cronificación del dolor, el microbioma implicado en el dolor y el rol específico de los ácidos grasos omega-3, la soja, la curcumina y los polifenoles en las enfermedades dolorosas inflamatorias y degenerativas, así como la tolerancia a opioides.

Muchas enfermedades tienen un componente inflamatorio. Los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega-3 (AGPI-CL omega-3) eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA) tienen un efecto modulador de la inflamación. Estudios in vivo han demostrado que los ácidos grasos omega-3 previenen los síntomas inflamatorios vinculados a la obesidad; también desempeñan una función en las enfermedades cardiovasculares. Estudios longitudinales han mostrado correlaciones negativas entre el consumo de pescado y el deterioro cognitivo, la enfermedad de Alzheimer y la demencia. El DHA es el precursor de la neuroprotectina D1, que reduce la neuroinflamación y protege las células neuronales.

El efecto beneficioso de los ácidos grasos omega-3 sobre el dolor está siendo estudiado, con resultados prometedores. Estos son algunos ejemplos:

  • El dolor es el principal síntoma de la osteoartritis y los analgésicos actuales o no consiguen mitigarlo adecuadamente o se asocian con importantes efectos secundarios; en modelos animales se ha demostrado el efecto analgésico de la activación de las vías de las resolvinas D sobre el dolor osteoartrítico.
  • La suplementación con DHA consiguió reducir la administración de buprenorfina a neonatos que habían sido sometidos a cirugía.
  • En el tratamiento del dolor crónico o dolor a largo plazo, la administración conjunta de opioides y ácidos grasos omega-3 podría ayudar en la reducción de la aparición de los efectos secundarios adversos.
  • EPA y DHA tienen potencial terapéutico en el dolor nociceptivo y neuropático.

 

Bibliography

Compartir en:

CATEGORÍAS

EXPERTOS