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Omega-3 de pescado y prevención primaria en esclerosis múltiple

  • expertomega3
  • 11/25/2015

En la esclerosis múltiple, el sistema inmunitario daña la vaina de mielina que protege las fibras nerviosas (facilitando su función), afectando al cerebro y la médula espinal y provocando problemas en el movimiento muscular, el equilibrio y la visión, entre otros. Existen varias formas de evolución de la esclerosis múltiple: la forma remitente-recurrente (el tipo más frecuente, afecta a más del 80% de las personas con esclerosis múltiple: los brotes son imprevisibles y entre las recidivas no parece haber progresión), la forma progresiva secundaria (entre un 30-50% de los pacientes que sufren inicialmente la forma recurrente-remitente desarrollan la forma secundaria progresiva: el grado de discapacidad persiste y empeora entre brotes), la forma progresiva primaria (afecta al 10% de todos los pacientes con esclerosis múltiple: ausencia de brotes definidos, pero empeoramiento constante) y la forma progresiva recidivante (hay progresión continua desde el comienzo, pero con brotes agudos claros). La esclerosis múltiple suele comenzar entre los 20 y los 40 años de edad, aunque puede hacerlo a cualquier edad (pero es muy rara en niños), y afecta tres veces más a mujeres que a hombres. No se conoce la causa exacta de esta enfermedad y tampoco se conoce la cura definitiva, pero los fármacos y las terapias físicas y psicológicas pueden ayudar a aliviar los síntomas, enlentecer el progreso de la enfermedad (en algunos de sus tipos) y mantener una buena calidad de vida.

En un estudio de casos y controles, multicéntricos, realizado entre 2003 y 2006 en Australia, en el cual los casos tenían entre 18 y 59 años y habían tenido un primer diagnóstico clínico de desmielinización, y los controles eran equiparables en edad, sexo y localización, se registraron sus hábitos dietéticos mediante un cuestionario validado.

Tras el análisis de los datos obtenidos, se concluyó que el consumo más alto (en gramos/día) de ácidos grasos omega-3, particularmente de los provenientes de pescado (preferibles a los vegetales), se asoció con un menor riesgo de primer diagnóstico clínico de desmielinización. No se observó ninguna relación con otro tipo de grasas.

 

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