Blog

Resumen de las aportaciones más importantes del Congreso ISSFAL

  • expertomega3
  • 06/07/2012

Entre el 26 y el 30 de mayo tuvo lugar en Vancouver el 10th Congress of the International Society for the Study of Fatty Acids and Lipids, el evento más importante a nivel mundial, cuyo eje central son los ácidos grasos y los lípidos.

Ponentes de prestigio internacional presentaron los últimos avances e investigaciones en el campo de los lípidos y de los ácidos grasos en relación a la salud, a través de las presentaciones, los plenarios y los simposios programados. A continuación presentamos los datos más relevantes recogidos a lo largo de las jornadas:

Efectos del DHA sobre la visión

El ácido docosahexaenoico (DHA), a través del receptor del proliferador activado de peroxisoma (PPAR) y de metabolitos propios, actúa sobre la membrana retiniana previniendo la neovascularización causada por el factor de crecimiento del endotelio vascular (VEGF), siendo capaz de reducir en un 50% la degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Efectos del EPA sobre la piel

El envejecimiento de la piel está asociado a una disminución de los niveles lipídicos epidérmicos. El ácido eicosapentaenoico (EPA) aumenta los niveles de prostaglandinas E2 (PGE2) y de ácido hidroxieicosapentaenoico (HEPE) en la epidermis, lo cual protege de la quemadura solar y aumenta la curación o reepitelización de las heridas.

Efectos del EPA y del DHA sobre la función cognitiva

Unos bajos niveles de EPA y DHA están asociados a atrofia cerebral y demencia, mientras que unos niveles elevados se relacionan directamente con el volumen del cerebro y especialmente de la amígdala; sin embargo, en las personas que padecen depresión se ha observa una disminución selectiva de DHA en la amígdala. Por otro lado el DHA aumenta la expresión del receptor CD40 del factor de necrosis tumoral (TNF) y activa las proteínas quinasas asociadasa muertecelular (DAPk). Se ha visto también que la  synaptamida (DEA), un metabolito del DHA, está asociado a la actividad estimuladora de la sinaptogénesis y con el crecimiento neuronal cortical; además, el DHA de por sí está relacionado con la diferenciación de las células madre neuronales. Estos hechos conducen a que el EPA y el DHA estén relacionados con una menor incidencia de demencia senil y de declive cognitivo asociado a la edad; en el caso contrario, se ha podido comprobar que los pacientes con déficit cognitivo leve presentan niveles de omega-3 en sangre más bajos que el grupo control. Por lo tanto, si los pacientes con deterioro cognitivo leve asociado a la edad reciben suplementación de EPA y DHA, se observa una mejora de la función cognitiva y de los síntomas depresivos.

La incorporación del DHA a través  la dieta juega un papel importante en los sistemas cerebrales corticales superiores; en caso de déficit de DHA en esta zona, serán necesarios varios meses de suplementación para reponerlo.

Otro aspecto en el que la suplementación con omega 3 puede proporcionar ciertos beneficios es en la prevención del Alzheimer, enfermedad neurodegenerativa; esta situación favorece la disfunción mitocondrial, lo cual lleva a la apoptosis neuronal. Sin embargo, la suplementación con Omega-3 promueve la fosforilación oxidativa en mitocondrias y la formación de ATP, lo cual previene la posible disfunción.

Los bajos niveles de DHA en sangre también están asociados a otros problemas que afectan la función cognitiva, los cuales se traducen en una baja capacidad de lectura, en una reducción de la memoria de trabajo y en alteraciones de la conducta. Un dato alentador es que no se trata de problemas irreversibles, ya que la suplementación con 600 mg/día de DHA produce mejoras significativas.

Así mismo, la suplementación con EPA y DHA pueden mejorar la sintomatología en el trastorno mental, en este caso el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). En el caso de pacientes esquizofrénicos con bajos niveles de EPA y DHA, se ha visto que tienen mayor riesgo de sufrir síntomas.

Hay estudios que demuestran que el DHA mejora las funciones cognitivas en adultos jóvenes. Concretamente, podemos decir que la suplementación con 1,2 gr DHA/día en jóvenes, cuyos niveles de DHA en sangre son bajos, consigue mejorar significativamente la memoria y la velocidad de la misma.

Efectos cardiovasculares de los omega-3

La suplementación con omega-3 reduce la probabilidad de tener arritmias y fibrilación ventricular y, por lo tanto, el riesgo de muerte súbita es un 13% menor.

En cuanto a otro factor de riesgo importante como la presión arterial, el consumo de aceite de pescado consigue una reducción de la PA sistólica a corto plazo y de la PA diastólica a largo plazo.

Efectos del DHA en el embarazo y la lactancia

Un estudio en fase experimental ha demostrado que el consumo de DHA en la madre embarazada se relaciona con altos niveles de DHA en el cerebro de los recién nacidos y en una protección de las consecuencias neurológicas fetales de causa oxidativa por el consumo excesivo de alcohol de la madre.

El DHA alcanza altas concentraciones en el tejido neural del feto durante la segunda mitad del embarazo y es muy importante en el desarrollo normal del lóbulo frontal y del hipocampo; el DHA induce la sinaptogenesis y el crecimiento de las neuronas del hipocampo, también puede influir en funciones como la atención y la memoria en la infancia.

Un estudio demuestra que si la madre toma 800 mg de DHA al día durante el embarazo, la capacidad de atención del niño a los 3 años es mejor que en los que no se han beneficiado de ello. Otro estudio demuestra que la suplementación con 600 mg de DHA al día en la mujer embarazada, contribuye a reducir el riesgo de bajo peso en el recién nacido y a una reducción en los costes de hospitalización, debido a la menor incidencia de partos pretérmino y de la permanencia de la madre en el hospital tras el parto. La suplementación también contribuye al desarrollo de una mayor circunferencia craneal del feto.

Niños nacidos prematuramente son los más sensibles a la deficiencia de DHA y al retraso cognitivo asociado. Es por ello que la suplementación con DHA es efectiva en prevenir el retraso cognitivo en niños pretérmino.

El suplemento de ácido docosahexaenoico (DHA) y de ácido araquidónico (ARA) en la leche se asocia a un mayor rendimiento cognitivo y a un desarrollo normal de la función visual en niños lactantes. Los niños alimentados con fórmulas suplementadas con DHA hasta los 4 años de edad mejoran significativamente test de inteligencia.

Efectos de los Omega-3 en el cáncer

Los Omega-3 mejoran la composición corporal en pacientes con cáncer de pulmón en quimioterapia. En estudios en primates, se ha comprobado que el consumo de EPA reduce la pérdida de peso y la caquexia, preservando así el peso y la masa muscular.

Otra observación es que los niveles de EPA/DHA son bajos en pacientes con cáncer avanzado y disminuyen con la quimioterapia. Estos pacientes pueden perder hasta un 50% de su peso y el EPA/DHA puede ayudar a que lo recuperen.

En concusión, los Omega-3 pueden aportar beneficios en el cuidado estándar de los pacientes con cáncer.

Los omega-3 y la obesidad

Los omega-3 reducen de forma significativa los marcadores de la inflamación en pacientes adolescentes con obesidad. Se ha comprobado que tienen un impacto sobre los marcadores saludables de la función endotelial y en el músculo.

Los omega-3 contribuyen a aumentar en un 40% la masa muscular en adolescentes obesos.

Efectos metabólicos de los omega-3 (EPA y DHA)

Los Omega-3 aceleran la demanda y disminuyen las reservas de hierro en hígado y bazo, regulando su absorción intestinal. El EPA y el DHA mejoran la eficiencia de la suplementación de hierro, por lo tanto, previenen su déficit.

Relación de los Omega-3 con los procesos inflamatorios

Las resolvinas y las protectinas están implicadas en la resolución de la inflamación jugando un papel importante en los efectos de los ácidos grasos Omega-3 de cadena larga.

El EPA disminuye la actividad de las células Killer inmunitarias y disminuye la proliferación de linfocitos.

Compartir en:

CATEGORÍAS

EXPERTOS