Revisión de estudios

El aceite de pescado puede contribuir a la prevención de la diabetes mellitus tipo 2 en personas con trastornos metabólicos

  • 12/05/2017

La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es actualmente una de las enfermedades crónicas más comunes y se estima que su prevalencia se incrementará, hasta superar la cifra de 250 millones de personas afectadas en el 2030.

Varios metaanálisis han concluido que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega-3 (AGPI-CL n-3) reduce el riesgo de DM2. Los resultados de un reciente metaanálisis realizado por investigadores de la Chongqing Medical University sobre un total de 17 estudios controlados y aleatorizados (con 672 participantes) muestran de forma consistente que la suplementación con aceite de pescado puede tener efectos beneficiosos sobre la sensibilidad a la insulina en personas que presentan, al menos, un trastorno metabólico, reduciendo el riesgo de resistencia a la insulina en un 47%. Los autores no encontraron diferencias entre las diversas dosis empleadas; sin embargo, sí identificaron el periodo óptimo de intervención como aquel comprendido entre 4 y 12 semanas. Cuatro semanas como mínimo es el tiempo requerido para que los niveles séricos de AGPI alcanzados se estabilicen, y no más de 12 semanas ya que intervenciones más largas no demuestran eficacia respecto a la sensibilidad a la insulina.

En personas con trastornos metabólicos, estos resultados avalarían el consumo dietético de AGPI-CL n-3, durante periodos de entre 4 a 12 semanas, con el objetivo de prevenir el desarrollo de DM2.

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