Revisión de estudios

Las altas concentraciones séricas de AGPI ω-3 se asocian con menor incidencia de CAD entre los 55 y los 65 años

  • 04/05/2018

Los estudios llevados a cabo recientemente sobre la asociación entre ácidos grasos poliinsaturados omega-3 (AGPI ω-3) y la reducción del riesgo cardiovascular difieren en cuanto a sus conclusiones. A pesar de estos resultados inconsistentes, la American Heart Association recomienda a los pacientes con enfermedad cardiovascular, especialmente con arteriopatía coronaria (CAD), el consumo de suplementos de AGPI ω-3. Una de las razones de las recientes discrepancias entre estudios puede radicar en los métodos de evaluación de las concentraciones séricas de AGPI ω-3. El consumo de estos AG se mide generalmente mediante cuestionarios dietéticos, mientras que las concentraciones séricas suelen determinarse por cromatografía de gases. Los posibles sesgos en el primer caso (que permite muestras grandes) son obvios, en tanto que la cantidad de tiempo que requiere el segundo limita los tamaños de muestra. La cromatografía de líquidos con espectrómetro de masas (LCMS) es una técnica analítica química muy sensible comúnmente empleada para identificar compuestos químicos con masas particulares en presencia de otros compuestos químicos (por ejemplo, identificar sustancias puras mediante la presencia de compuestos intermedios). Empleando la técnica de LCMS para medir las concentraciones séricas de AGPI ω-3, un grupo de investigadores del Servicio de Geriatría del Peking University First Hospital (Beijing, China) han realizado un estudio acerca de la potencial relación entre las concentraciones séricas de AGPI ω-3 y la CAD en 460 adultos mayores chinos con factores de riesgo cardiovascular o diagnóstico de CAD establecido. Las concentraciones séricas de AGPI ω-3 (incluyendo los ácidos eicosapentaenoico y docosahexaenoico [DHA]) en los pacientes con CAD fueron menores que en aquellos con factores de riesgo cardiovascular. Estas diferencias alcanzaron la significación estadística en los subgrupos de edad comprendidos entre los 55 y los 65 años. El hecho de que no fuese así en los pacientes de más edad puede deberse a las comorbilidades y la polimedicación de los adultos de edad avanzada, que pueden afectar negativamente el efecto protector de los AGPI ω-3 en la CAD. De forma independiente, también correlacionaron con menores concentraciones de AGPI ω-3 el consumo de alcohol y los inhibidores de la bomba de protones. Según los resultados obtenidos, los autores concluyen que las altas concentraciones séricas de AGPI ω-3 se asocian con menor incidencia de CAD entre los 55 y los 65 años. Además, el DHA se asocia de forma independiente con un efecto protector frente a la CAD tras ajustar por edad, sexo y comorbilidades.

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