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Las resolvinas en la curación de heridas

  • 07/02/2018

El proceso de curación de las heridas depende en alto grado de la resolución de la inflamación: para que la herida se cierre, la inflamación debe resolverse. Varias heridas de alto riesgo que a menudo presentan inflamación persistente son las quirúrgicas, las producidas por quemaduras y las úlceras por presión; en los sujetos con la función vascular deteriorada (p. ej., la diabetes de larga evolución) estas heridas pueden devenir crónicas.

Las resolvinas (Rv) son mediadores lipídicos pro-resolutivos endógenos derivados de los ácidos eicosapentaenoico (series E) y docosahexaenoico (series D) que inhiben la migración de neutrófilos y favorecen la fagocitosis por parte de los macrófagos de los microbios y las células muertas; por lo tanto, promueven la resolución de la inflamación y facilitan el inicio de la fase proliferativa de la curación de la herida. En indidividuos sanos, las Rv están presentes en bajas concentraciones en situación de homeostasis tisular, pero su presencia aumenta significativamente en condiciones de inflamación. Puesto que la resolución de la inflamación es clave para que pueda iniciar la fase proliferativa en la curación de la herida, es razonable hipotetizar que la aplicación exógena de Rv puede tener efecto terapéutico.

Existen varios estudios sobre los efectos de las Rv en contexto inflamatorio y en heridas. Las inyecciones intradérmicas de RvD1 en heridas escisionales aceleran el cierre de la herida en ratones diabéticos; además, el tejido de granulación aumenta y el número de macrófagos proinflamatorios M1 disminuye. La administración sistémica de RvD2 con heridas por quemadura reduce la necrosis tisular, preserva la red microvascular y disminuye los niveles de marcadores de inflamación.

Recientemente, un equipo de investigadores del departamento de Ingeniería Biomecánica de la Rutgers University (EE.UU.) llevó a cabo un estudio con el objetivo de comparar la potencia de diferentes tipos de Rv (RvD1, RvD2 y RvE1) en la inhibición de la migración de neutrófilos in vitro y determinar si esta correlaciona con el grado en que estimulan la curación de heridas in vivo.

Los datos muestran que las tres Rv tienen efectos similares y son superiores al placebo (el vehículo salino), tanto en la inhibición de la migración de neutrófilos como en la curación de la herida, pero la RvE1 fue más eficaz (con significación estadística) en ambas evaluaciones. La RvE1 se relacionó con cierre de la herida en menor tiempo, aproximadamente 19 días, en comparación con RvD2 (23 días), RvD1 (24 días) y el placebo (28 días). El efecto sobre la migración de neutrófilos in vitro guardó una relación lineal con el tiempo de cierre de la herida in vivo; para cada Rv, a mayor inhibición de la migración de neutrófilos, mayor velocidad en la curación de la herida. Las imágenes histológicas mostraron que la RvE1 redujo la inflamación rápidamente y generó más neocolágeno y capas epidérmicas más pronto que el placebo. El día 30, las heridas tratadas con RvE1 parecían piel normal, con la epidermis completa e intacta y el colágeno subyacente bien organizado, mientras que las tratadas con placebo tenían costra y el neocolágeno estaba desorganizado. Cabe destacar que la RvD2 se mostró más potente a menor concentración, a 500 nM redujo la migración de neutrófilos (en comparación con placebo) en aproximadamente un 70%, mientras que la RvE1 la redujo un 80%, pero a una concentración de 2.000 nM. Respecto a la curación de las heridas, la RvD2 fue la segunda más rápida, después de la RvE1. En relación a la RvD1, tuvo menor efecto inhibitorio sobre la migración de neutrófilos y su actividad sobre la herida no fue superior a la del placebo en ninguno de los momentos de evaluación.

Quizás una combinación de Rv (respecto a las estudiadas en esta investigación, la RvE1 y la RvD2) podría mejorar los resultados, puesto que mostraron diferentes patrones en relación al cierre de la herida (puede que debido en parte a que actúan sobre diferentes receptores): la RvD2 con más actividad al inicio y la RvE1 posteriormente. Además, se ha obtenido evidencia de que la RvD2 protege frente a la sepsis y de que las Rv también tienen efectos analgésicos.

Las propiedades que exhiben las Rv las convierten en un posible tratamiento en la curación de heridas, puede que dirigido principalmente a las primeras fase de esta, donde favorecerían la acción de posteriores terapias celulares o basadas en proteínas en las últimas fases.

En un futuro cercano, la investigación en este campo puede ofrecer respuestas que apoyen el empleo de diferentes tipos de Rv no solo en heridas agudas y crónicas, sino posiblemente también en regeneración ósea, asma y diabetes.

Menon R, Krzyszczyk P, Berthiaume F. Pro-resolution potency of resolvins D1, D2 and E1 on neutrophil migration and in dermal wound healing. Nano Life. 2017 Mar;7(1).

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5851488/

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