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El aceite de pescado ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares

  • 05/06/2013

Estudios epidemiológicos y ensayos clínicos aleatorizados y controlados sugieren que el consumo de aceite de pescado rico en omega-3, EPA y DHA, puede ayudar tanto a personas sanas para prevenir enfermedades cardiovasculares como a pacientes con enfermedad coronaria a controlar su situación.

Hay dos tipos de ácidos grasos omega-3, un tipo encontrado en el pescado que contiene EPA (ácido eicosapentaenoico, 20-carbonos) y DHA (ácido docosahexaenoico, 22-carbonos), y otro tipo de 18 carbonos, el ácido alfa linolénico (ALA) que se encuentra en los frutos secos y aceites vegetales como la canola, la soja y las semillas de lino.

Además de reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, los ácidos grasos omega-3 también actúan sobre la función cardiaca incluyendo un efecto anti-arrítmico, la hemodinámica, y la función endotelial arterial, lo que explica por qué los omega-3 ayudan a prevenir las enfermedades cardiovasculares o ayudan a los pacientes con estas enfermedades, de acuerdo con las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón manifestadas en el AHA Scientific Statement.

Los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 reducen los lípidos plasmáticos, especialmente los triglicéridos al inhibir la síntesis de triglicéridos y apoproteínas a nivel hepático. En segundo lugar, el EPA y el DHA reemplazan el ácido araquinódico en los fosfolípidos e inhiben la ciclooxigenasa y la lipooxigenasa y reducen la síntesis de eicosanoides como el tromboxano o el leucotrieno. Como resultado, disminuyen la tendencia a formar trombos de las plaquetas. La reducción de la prostaciclina antiagregatoria vasoactiva y la formación de prostaglandina antiagregatoria 13 a partir del EPA también incrementan la disminución de la tendencia trombótica de las plaquetas.

Los ácidos grasos omega-3 también disminuyen el metabolismo de los eicosanoides de las plaquetas, los monocitos y los macrófagos retrasando el inicio de la aterogénesis, y reducen la presión sanguínea y la viscosidad de la sangre ayudando a la fluidez de las membranas.

Publicado en www.foodconsumer.org

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