Revisión de estudios

Nueva información acerca de la importancia del DHA en el desarrollo cerebral

  • 10/16/2018

El cerebro es uno de los órganos del cuerpo más ricos en lípidos. El ácido docosahexaenoico (DHA) se halla en grandes cantidades en los fosfolípidos cerebrales, particularmente en la fosfatidiletanolamina, la fosfatidilserina y la fosfatidilcolina, y constituye alrededor del 15% del total de la composición de ácidos grasos del córtex prefrontal. Al final del segundo trimestre de gestación humana se produce un rápido incremento de las concentraciones cerebrales de DHA, y esto ocurre coincidiendo con el desarrollo de la barrera hematoencefálica. La acumulación del DHA en el cerebro continúa hasta aproximadamente los dos años de edad. El desarrollo cerebral prenatal es un proceso complejo que implica el establecimiento coordinado de centenares de tipos celulares especializados, y la creación de conectividad sináptica y la barrera hematoencefálica. El crecimiento cerebral posnatal implica la proliferación de astrocitos y oligodendrocitos, la mielinización de los axones y la expansión de las dendritas neuronales. El DHA es crucial en estas etapas, pero no puede ser sintetizado de novo de forma eficiente en el cerebro, sino que debe ser transportado hasta él atravesando la barrera hematoencefálica. 

Un requerimiento común a las etapas prenatal y posnatal de desarrollo cerebral es la biosíntesis de cantidades masivas de fosfolípidos de membrana, cuyo origen se creía exclusivo en la síntesis de novo en las células cerebrales, y la obtención de ácidos grasos esenciales desde la periferia. Ahora se sabe que la síntesis de novo está mediada por factores de transcripción Srebp (sterol regulatory-element binding proteins), mientras que la obtención de ácidos grasos esenciales está mediada por el transportador Mfsd2a (Major facilitator superfamily domain containing 2), que se expresa en el endotelio de los vasos sanguíneos cerebrales y otras células en el cerebro.

Recientemente, mediante un modelo murino, un grupo de investigadores de Singapur ha determinado que el transportador Mfsd2a es necesario en la barrera hematoencefálica para el desarrollo cerebral y la acreción de ácido docosahexaenoico (DHA) tras el nacimiento (y que sus deficiencias están relacionadas con anormalidades como la microcefalia).  También que una de las principales funciones del DHA en el cerebro es regular negativamente la activación de los Srebp, lo que tiene profundos efectos en la composición de los fosfolípidos de membrana. En los cerebros deficientes en DHA, las vías Srebp-1 y Srebp-2 están muy aumentadas, pero el tratamiento con LPC-DHA (una forma natural de DHA sintetizada en el hígado, la lisofosfatidilcolina[LPC]-DHA) de las células madre neurales reguló a la baja su activación de modo dependiente de los Mfsd2a. Es esta forma de DHA la que principalmente puede alcanzar el cerebro, con la ayuda de un transportador específico (Mfsd2a), otras formas de DHA no pueden atravesar la barrera hematoencefálica.

Para que el DHA llegue al cerebro en las cantidades necesarias en estas épocas cruciales para el desarrollo cerebral, tienen que darse dos eventos: la presencia de transportadores Mfsd2a y la abundancia de LPC-DHA. El DHA ingerido en la dieta no llega al cerebro (no atraviesa la barrera hematoencefálica) a menos que en el hígado se haya convertido en LPC-DHA.

Estos hallazgos aportan más conocimiento respecto a las funciones del DHA en el cerebro en desarrollo.

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