Beneficios del omega-3

Otras indicaciones del omega-3

 

En el ser humano, los ácidos grasos omega-3 son importantes para mantener la estructura de las membranas celulares, facilitar la absorción de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), regular el metabolismo del colesterol y producir eicosanoides, que regulan diversos procesos celulares (tono vascular y bronquial, motilidad gastrointestinal y uterina, protección gástrica, diuresis, coagulación sanguínea, temperatura corporal, procesos inflamatorios e inmunitarios, etc.).

La anorexia-caquexia es una situación patológica que se manifiesta aproximadamente en el 50% de los pacientes con cáncer, e implica un acortamiento de la supervivencia. Consiste en la pérdida masiva de peso corporal. Su prevalencia es mayor en los cánceres relacionados con el aparato digestivo, aunque aumenta con la progresión del cáncer y en pacientes tratados con opiáceos.

Las causas del síndrome de caquexia-anorexia se atribuyen a la producción de factores depresores del apetito que generan las propias células cancerígenas y las del sistema inmune en respuesta a una inflamación continuada. Existe una reducción de la síntesis de proteínas en el músculo esquelético y un aumento del catabolismo de proteínas y lípidos (aumenta la presencia de ácidos grasos libres y glicerol en sangre). El metabolismo de los hidratos de carbono también está afectado, puesto que las células cancerígenas consumen de 5 a 10 veces más glucosa que las células normales, convirtiendo la mayor parte en lactato mediante glucólisis y éste en glucosa (gluconeogénesis) por el hígado. En la caquexia también intervienen factores hormonales, que ejercen efectos anabólicos. La ingesta de ácidos grasos omega-3 (480 ml, 620 kcal, 32 g de proteínas y 2,2 g de EPA) durante ocho semanas en pacientes con cáncer de páncreas avanzado mejora la calidad de vida y reduce en un 92% la pérdida de peso con respecto al inicio del estudio (3,3 kg/mes).

Los resultados de los datos epidemiológicos, en combinación con los efectos ya demostrados por los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en el cáncer, tanto en modelos animales como de cultivo celular, ha propiciado el desarrollo de estudios clínicos intervencionistas con aceite de pescado o ácidos grasos poliinsaturados omega-3 para la prevención y el tratamiento del cáncer, así como para el refuerzo nutricional en estos enfermos que les ayude a reducir la pérdida de peso y modular el sistema inmune.

En la página web http://clinicaltrials.gov/ se puede consultar el listado de los estudios que están en marcha y que todavía no se han publicado.