Revisión de estudios

Dieta, omega-3 y enfermedad periodontal

  • 10/31/2016

Se estima que la enfermedad periodontal, considerada la principal causa de pérdida de piezas dentales a edades avanzadas, afecta alrededor de 742 millones de personas en todo el mundo. Está demostrado que la dieta tiene un fuerte impacto en la reacción inflamatoria gingival y periodontal: una dieta optimizada para la salud oral puede reducir significativamente la inflamación. Así, se ha observado que el consumo excesivo de carbohidratos parece favorecer la disbiosis y las enfermedades inflamatorias crónicas, y que la reducción de dicho consumo parece reducir la inflamación gingival; también que las concentraciones elevadas de glucosa favorecen la apoptosis e inhiben la proliferación de células de los ligamentos periodontales. Por otra parte, el desequilibrio entre las concentraciones de ácidos grasos poliinsaturados omega-6 y omega-3 (cuya ratio ha cambiado desde 1:1 en la dieta cazadora-recolectora a 15:1 en la dieta occidental), que favorece la inflamación, puede ser revertido aumentando la ingesta de omega-3. Resultados positivos semejantes se han observado con la administración de vitaminas C y D, así como con antioxidantes.

Woelber JP et al. se propusieron investigar estas observaciones y para ello diseñaron un estudio controlado y aleatorizado en el cual evaluaron los cambios en el índice de placa, el sangrado gingival, la profundidad de sondaje y sangrado después de que un odontólogo evaluara el sondaje mediante un método de presión, en sujetos que siguieron una dieta baja en carbohidratos, y rica en ácidos grasos omega-3, vitaminas C y D, y fibras durante cuatro semanas (así como en sujetos que no modificaron su dieta habitual).

El estudio concluye que una dieta baja en carbohidratos, y rica en ácidos grasos omega-3, vitaminas C y D, y fibras, puede reducir significativamente la inflamación gingival y periodontal.

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