Revisión de estudios

La combinación de los Omega-3 con la verdura favorece su asimilación

  • 12/13/2013

Con el objetivo secundario de investigar la relación entre el consumo de determinados alimentos y las variaciones individuales en la respuesta a la suplementación con ácidos grasos poliinsaturados omega-3, científicos de la Universidad de California y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) estudiaron los datos obtenidos en un ensayo doble ciego y controlado con placebo en un grupo de personas de ascendencia africana, asignados de forma aleatoria (n = 41 y n = 42) para recibir suplementos de 2 g de ácido eicosapentaenoico (EPA) + 1 g de ácido docosahexaenoico (DHA) o de aceite de maíz/soja (placebo) durante seis semanas. Se administraron cuestionarios de frecuencia de alimentos y se midieron los cambios antes/después de la suplementación en los lípidos eritrocíticos, las lipoproteínas y el metabolismo de los monocitos dependiente de la 5-lipooxigenasa.

Respecto a los resultados que nos ocupan, es necesario saber que el USDA categoriza las verduras en cinco grupos principales, atendiendo a su contenido nutricional: verduras de color verde oscuro, verduras con alto contenido de almidón, verduras rojas y naranjas, alubias y guisantes, y otras verduras. Basándose en los cambios en las concentraciones de EPA en los eritrocitos, se identificó un grupo de alta respuesta y un grupo de baja respuesta (p<0,001) a la suplementación con omega-3. En el grupo de alta respuesta fueron mayores tanto la reducción de triglicéridos plasmáticos como la disminución en el tamaño de las lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL) y el decrecimiento de la producción monocitaria de leucotrieno B4. Aunque las puntuaciones globales en calidad de la dieta fueron similares en ambos grupos, el de baja respuesta obtuvo puntuaciones inferiores en el consumo de verduras (p=0,02), particularmente en las de color verde oscuro (p=0,002), pero también en las de color naranja y las legumbres (p=0,01). Es decir, se asoció positivamente el consumo de este tipo de verduras con la alta respuesta a los omega-3: el índice de omega-3 observado tras el periodo de suplementación en aquellos con mayor consumo de este tipo de verduras fue de aproximadamente un 8%, lo cual se considera ideal para el mantenimiento de una buena salud.

Respecto a las razones de tal asociación, los autores del estudio hipotetizan que un bajo consumo de verduras induce un estado prooxidativo que puede disminuir la disponibilidad de los omega-3 y, por otra parte, los alimentos ricos en fibra y polifenoles influyen en la composición de la microbiota intestinal, lo que también puede afectar el metabolismo lipídico.

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