Revisión de estudios

La suplementación con omega-3 puede mejorar el acné

  • 10/24/2016

El acné aparece con más frecuencia durante la pubertad y afecta tanto a hombres como a mujeres. Es más común en países desarrollados que en aquellos menos industrializados, y se caracteriza por seborrea y formación de comedones, pústulas y pápulas en áreas ricas en glándulas sebáceas, aunque no todos estos trastornos están presentes en la misma persona. El acné puede estar causado por diferentes factores (predisposición genética, trastornos hormonales, trastornos inmunológicos, y factores psicológicos y ambientales), pero también hay un vínculo entre la dieta y el acné: las pruebas muestran que las dietas con alta carga glucémica pueden exacerbar el acné y que el consumo de productos lácteos también parece estar asociado con él.

El acné está muy relacionado con la dieta occidental. Las personas con acné deberían equilibrar el consumo total de calorías y restringir los carbohidratos refinados, leche, productos lácteos, grasas saturadas y grasas trans. Para ellas se recomienda una dieta al estilo paleolítico, rica en verduras y pescado; las poblaciones que la siguen (bajo índice glucémico, sin consumo de leche ni productos lácteos), como los Kitavan de Papúa Nueva Guinea, los cazadores Ache de Paraguay, los Inuit, y los adolescentes de áreas rurales de Brasil, son ejemplos de poblaciones libres de acné.

Los ácidos grasos omega-3 son prometedores suplementos dietéticos en el tratamiento nutricional del acné. El ácido eicosapentaenoico (EPA) inhibe la conversión del ácido araquidónico (quizá el más relevante de los ácidos grasos omega-6) en leucotrieno B4 (LTB4), que regula la producción de sebo. También puede reducir los niveles del IGF-1 (factor de crecimiento similar a la insulina-1), la principal hormona del crecimiento en la pubertad, que se correlaciona con la manifestación del acné. Los nutrientes que aumentan los niveles de esta hormona se han identificado como los inductores más críticos del acné. En un reciente estudio, la suplementación dietética de pacientes con acné con 2 g de EPA (ácido eicosapentaenoico) + DHA (ácido docosahexaenoico) disminuyó significativamente las lesiones del acné, tanto inflamatorias como no inflamatorias.

La suplementación con aceite de pescado parece asociarse con una mejora en la gravedad global del acné, especialmente en personas con acné moderado a severo.

 

Bibliografía

CATEGORÍAS

ARCHIVO