Revisión de estudios

Omega-3 en la leche materna y alergias en los niños

  • 06/09/2016

Los autores de este estudio, que previamente ya habían informado del efecto protector de la suplementación materna con ácidos grasos poliinsaturados omega-3 sobre el desarrollo de enfermedades relacionadas con la inmunoglobulina E (IgE) durante la infancia, evalúan en esta investigación la relación entre el consumo materno de suplementos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3, sus niveles en la leche materna y el desarrollo de enfermedades alérgicas en los hijos.

Para ello, asignaron aleatoriamente a 95 mujeres embarazadas con riesgo de tener un hijo alérgico (por historia familiar) a recibir diariamente 2,6 g de ácidos grasos omega-3, o 2,7 g de aceite de soja, desde la semana 25 de gestación hasta los tres meses de lactancia. Las muestras de leche materna se recogieron del calostro y a los uno y tres meses de lactancia, y se analizó la relación entre la situación alérgica de los niños a los 24 meses con el perfil de ácidos grasos de la leche materna.

Los niveles de ácidos grasos omega-3 en la leche materna fueron mayores en aquellas mujeres suplementadas con omega-3 (p<0.01). Por otra parte, los niveles más elevados de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) y una baja proporción de ácido araquidónico (AA)/EPA se asociaron con ausencia de enfermedades relacionadas con la IgE en los niños. Por encima de 0,83 mol% de EPA en el calostro, ningún niño desarrolló eccema atópico relacionado con IgE.

En resumen, los niveles altos de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 en la leche materna se relacionaron con la aparición de menos alergias en sus hijos.

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