Revisión de estudios

Septicemia crítica: omega-3 y perfil lipídico

  • 01/20/2017

En las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), la muerte por sepsis viene precedida frecuentemente por el síndrome de disfunción multiorgánica (SDMO), resultado de una inflamación descontrolada. El tratamiento con ácidos grasos omega-3, principalmente ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA), ha demostrado atenuar los efectos de una inflamación descontrolada y puede ser clínicamente beneficioso en la reducción de la mortalidad por disfunción orgánica. Con el objeto de estudiar esta posibilidad, se realizó un estudio en el que pacientes diagnosticados de sepsis e ingresados en la UCI se asignaron aleatoriamente a recibir bien nutrición parenteral (intravenosa) con 0,092 g de EPA+DHA/kg peso corporal/día y cuidado médico estándar (n = 21) o únicamente cuidado médico estándar (n = 20). Dichos pacientes dieron su consentimiento a la recogida de muestras sanguíneas, que se llevó a cabo los días 0, 1, 2, 3, 5, 7, 10 y 13 (el número de muestras disminuyó con el tiempo, a causa de las altas y las muertes). Por cromatografía de gases se determinó la composición plasmática en fosfatidilcolina (PC, por sus siglas en inglés), ácidos grasos no esterificados (NEFA, por sus siglas en inglés) y células mononucleares de sangre periférica (CMSP). Se observó una rápida incorporación de EPA y DHA a PC, NEFA Y CMSP; también una reducción del ratio (ácido araquidónico) AA/EPA+DHA en PC y NEFA.

En el grupo que recibió EPA+DHA murieron menos pacientes (13,3%, n=4) que en el grupo control (26,7%, n=8), pero la diferencia no fue estadísticamente significativa. Sin embargo, una reducción en el ratio AA/EPA+DHA en CMSP y PC plasmática se asoció de forma significativa a mayor supervivencia.

La administración de ácidos grasos omega-3 produjo un rápido incremento de EPA y DHA y una reducción de la ratio AA/EPA+DHA, la cual se asoció con mejora en la supervivencia.

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