Revisión de estudios

Suplementación con omega-3 como tratamiento de la migraña

  • 07/05/2018

La migraña es una enfermedad crónica común, con evolución progresiva y episódica, cuyas causas aún son desconocidas, aunque se sabe que implican factores genéticos, vasoconstricción cerebral, niveles aumentados de glutamato en la fase activa de la enfermedad, deficiencia de magnesio, alteraciones de las vías monoaminérgicas, alteraciones mitocondriales, del péptido relacionado con el gen de la calcitonina (CGRP) e inflamación neurógena; el ciclo menstrual, el embarazo, el estilo de vida, la dieta, la ansiedad y el estrés crónico también pueden contribuir a la patogénesis de la migraña. Durante la fase activa de la enfermedad, la actividad neuronal está aumentada, lo que conduce a la liberación de péptidos proinflamatorios en los terminales nerviosos; diversos estudios confirman el rol de la inflamación en el desarrollo y progresión de la migraña.

Muchos ensayos clínicos han demostrado el efecto beneficioso de la suplementación dietética con ácidos grasos omega-3 (AG n-3) en enfermedades inflamatorias y autoinmunitarias, incluyendo la artritis reumatoide, la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerativa, la psoriasis, el lupus eritematoso, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis lateral amiotrófica, la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis múltiple y las migrañas. El efecto limitante de la inflamación se ha demostrado en diferentes situaciones y dosis. La ingesta de AG n-3 conduce a un incremento del contenido de estos AG en los fosfolípidos de las membranas de las células sanguíneas, particularmente aquellas implicadas en la respuesta inflamatoria, como neutrófilos, linfocitos y monocitos. Algunos de los efectos de los AG n-3 se relacionan con la modulación de la cantidad y los tipos de eicosanoides derivados de los AG n-3, que conducen a la reducción en las concentraciones de proteína C reactiva, eicosanoides proinflamatorios, citocinas, quimiocinas y otros marcadores de inflamación. Otros efectos son independientes de los eicosanoides e incluyen las vías de señalización intracelular, la actividad de los factores de transcripción y la expresión de los genes.

En un estudio se observó que la administración de valproato de sodio y aceite de pescado redujo significativamente la duración, frecuencia y severidad del dolor de cabeza en relación a solo la medicación. Y en otro, dos meses de suplementación con 1 g de AG n-3 redujo significativamente la frecuencia y la duración de las migrañas.

La suplementación nutricional con AG n-3 es una potencial terapia alternativa en la migraña, así como en otros trastornos inflamatorios, que, además, carece de los efectos adversos de los actuales tratamientos.

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