Beneficios del omega-3: Omega-3 en los procesos inflamatorios

Beneficios del omega-3 en los procesos inflamatorios

La inflamación es un proceso fisiológico esencial para el mantenimiento de la homeostasis y la recuperación del tejido tras la herida o infección. Sin embargo, la prolongación de la inflamación puede ser destructiva y conducir a la destrucción tisular. Si tras la respuesta inflamatoria, la agresión se resuelve, los tejidos vuelven a sus funciones homeostáticas normales; cuando el proceso inflamatorio agudo no se resuelve, el proceso se cronifica.(1)

Se han identificado unas sustancias novedosas, formadas enzimáticamente a partir del ácido eicosapentaenoico (EPA), las resolvinas de la serie E, y el ácido docosahexaenoico (DHA), las resolvinas de la serie D y la protectina D1. Estas sustancias relacionadas con el omega-3, resolvinas y protectinas, son compuestos que ejercen acciones para la resolución de los procesos inflamatorios: muestran significativas propiedades antiinflamatorias e inmunorreguladoras, son agonistas potentes de la antiinflamación endógena y son mediadores químicos que favorecen la resolución, amortiguando la inflamación y la lesión mediada por los granulocitos polimorfonucleares (PMN), que está implicada en muchas de las enfermedades humanas más frecuentes:(2)

Periodontitis y omega-3

En la periodontitis, aunque el manejo farmacológico adecuado de la inflamación aguda puede evitar el daño en los tejidos, una resolución inadecuada y el consiguiente fallo en el retorno del tejido a la homeostasis produce su destrucción (mediada por neutrófilos) e inflamación crónica. A través del omega-3, las resolvinas y protectinas estimulan la resolución de la inflamación. La resolvina E1 no sólo protege de la pérdida ósea alveolar inducida por la inflamación,(3) sino que induce la restauración de la pérdida ósea.(4)

Enfermedad intestinal inflamatoria y omega-3

En el desarrollo de la enfermedad intestinal inflamatoria desempeñan un rol central los mediadores de la respuesta inflamatoria (interleucina [IL] 1 y 6, y el factor de necrosis tumoral α [TNF-α]), ambos relacionados con el omega-3, por lo que estos mediadores son uno de los objetivos de la terapia farmacológica.(5,6) Si bien los actuales tratamientos de la enfermedad intestinal inflamatoria son eficaces en reducir las recaídas, podrían generar efectos secundarios a largo plazo, especialmente una disminución en la respuesta inmunitaria.(7) Los efectos de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (AGPI-CL) Omega-3 en la reducción de las concentraciones de citocinas proinflamatorias demuestran que estas moléculas son importantes en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal.(8) En estudios en animales con enfermedad inflamatoria intestinal se ha demostrado que los AGPI-CL Omega-3 pueden reducir sustancialmente la producción de PGE2, TNF-α, LTB4 y TXA2.(9,10)

Artritis reumatoide y omega-3

La artritis reumatoide corresponde a un complejo desajuste autoinmunitario que se caracteriza por una marcada inflamación y destrucción progresiva de los tejidos que forman las articulaciones, donde las citocinas liberadas por linfocitos T activos tienen un papel importante en los procesos inflamatorios asociados a esta enfermedad.(11,12) Losfármacos antiinflamatorios e inmunosupresores que constituyen el tratamiento actual de la artritis reumatoide tienen efectos secundarios adversos a largo plazo.(13) Estudios realizados tanto en humanos como en animales han demostrado que el suplemento con AGPI-CL Omega-3 reduce significativamente (hasta un 42%) las concentraciones séricas de las IL-1, 2, 6 y 8, así como del TNF-α y de los LTB (14-17). La reducción de estos mediadores de la inflamación se asocia a una mejoría en los síntomas de la artritis reumatoide, destacando una reducción de la tensión y la rigidez articular.(18,19) En dos estudios realizados en pacientes con artritis reumatoide, los suplementos nutricionales de AGPI-CL Omega-3 permitieron una reducción significativa del uso de antiinflamatorios no esteroideos y de otros medicamentos antiinflamatorios (20,21).

Bibliografía

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